CABEZA
Lo tienes todo y aun así hay domingos por la tarde en los que te entra un vacío que no sabes ni explicar. Y encima te sientes culpable, porque «de qué te vas a quejar, con lo que tienes».
EL PUNTO CIEGO
Llevas meses dándole vueltas a lo mismo. Y no por tonto. Es que estás contestando de lujo a una pregunta que no es la tuya.
Yo lo miro desde fuera. En una hora das con la buena y sales sabiendo qué hacer.
POR VIDEOLLAMADA · 1 HORA · 190 €
«Este pedazo de cabrón me acaba de estallar la cabeza»
«Yo tenía en mente una dirección clara para mi negocio, pero me hizo un par de preguntas que me hicieron replanteármelo por completo. Y ahora tengo muchísima claridad sobre lo que sí quiero hacer y lo que no».
CABEZA
Lo tienes todo y aun así hay domingos por la tarde en los que te entra un vacío que no sabes ni explicar. Y encima te sientes culpable, porque «de qué te vas a quejar, con lo que tienes».
TRABAJO
Cambiaste de curro, o montaste tu propio negocio, para tener más libertad, y ahora resulta que estás contestando correos un sábado a las once de la noche.
CUERPO
Duermes tus ocho horas y te levantas reventado, te haces una analítica y sale bien, y te dicen que será el estrés. Y ahí se queda la cosa.
PANTALLAS
Tienes una app para dormir, otra para entrenar y otra que hasta piensa por ti. Y sigues sin saber qué coño haces con tu vida.
Y siempre hay alguien que te suelta el «es lo que hay».
Y un carajo.
Tragar te ha servido. No te culpo. Pero llevas tanto tiempo intentando arreglarlo aguantarlo que ya ni te das cuenta.
Y eso, en cuanto lo ves, tiene arreglo.
AHORA CONTÉSTAME UNA COSA, RÁPIDO Y SIN PENSARLO
Si mañana cobraras 30.000 pavos al mes, ¿volverías el lunes a donde vas cada día?
Si has dudado aunque sea un segundo, ahí hay algo.
No te digo que dejes el curro mañana. Te digo que ahí hay que rascar.
No te falta la respuesta. Te sobra la pregunta.
Consejos ya te han dado a puñaos. Yo busco la pregunta que lo desatasca.
Luego te doy por escrito qué hacer, paso a paso.
Y si lo que buscas es que te den la razón, la IA te la da gratis. Aquí vienes a otra cosa.
CASOS REALES
LLEGÓ PREGUNTANDO
¿Me cambio de curro o me quedo?
SALIÓ SABIENDO
Ni una cosa ni la otra. Quería montar lo suyo y le daba miedo.
Un colega que llevaba dos años con la misma duda. A los pocos días ya estaba mirando cómo montárselo por su cuenta.
LLEGÓ PREGUNTANDO
Me falta liderazgo. ¿A qué curso me apunto?
SALIÓ SABIENDO
Que no lideraba mal. Es que no quería liderar así.
Una jefa de proyecto a la que le sale cuidar a la gente, en un puesto que le exigía tratar a su equipo como números, sin sentimientos. Se ahorró los cursos.
LLEGÓ PREGUNTANDO
¿Cómo metemos la IA en la clínica?
SALIÓ SABIENDO
Que no les hacía falta IA, sino marketing.
Una clínica dental que quería meter IA porque es lo que se lleva. Les dije que no la necesitaban, aunque venderles la IA me salía más rentable.
«Gracias por tu honestidad. En vez de venderme la última moda, diste con nuestra necesidad real, que ni sabíamos que estaba ahí».
QUIÉN TE HABLA
Y tiene gracia, porque mi curro era justo eso: más de 10 años de Ingeniero viendo a gente pedir una cosa cuando necesitaba otra. Y dando con la otra.
Lo de los demás lo veía clarísimo. Lo mío, yo no quería verlo.
Era el que decía que sí a todo. Estrés, piloto automático, saltando a la mínima. Los míos lo veían. Y yo también, no te creas. Pero tocarlo daba más miedo que aguantarlo.
Hasta que el estómago dijo basta. Y todo el mundo con lo mismo: «Eso es crónico». «Es lo que hay». «No te quejes, que lo mío es peor».
Ni de coña. Por mis cojones que lo iba a solucionar.
Así que hice conmigo lo que hacía en el curro: mirar el conjunto. Tras mucho ensayo y error, lo encontré. El fallo no era el estómago. Era la vida que llevaba.
Está resuelto. Sé por dónde me viene y sé cómo cortarlo.
Ahí entendí dos cosas. Que esto no era solo mi oficio, era lo mío. Y que el «es lo que hay» es una mentira que te crees porque es cómoda.
¿Te suena lo de verlo clarísimo en los demás y no en tu propia vida? Normal. Es tu vida y estás metido hasta el cuello.
Para eso estoy yo, para mirarla desde fuera.
«Parecían unas más de internet»
«Yo pensaba que para vender más tenía que bajar el precio o meter más dinero en anuncios. Pero hablando con Ismael me di cuenta de que el problema estaba en cómo explicaba mi producto. Tengo unas gafas que pueden competir con marcas grandes, pero no estaba transmitiendo lo que las diferencia y parecían unas más de internet. Me ayudó a ver algo que, estando metido en el negocio todos los días, yo no veía. Ahora tengo mucho más claro qué comunicar y cómo hacerlo».
Para esa pregunta a la que no le ves salida. Una sola, que la vida entera no cabe en una hora, pero esa sí.
Lo que te llevas
Todo esto
190 €
Menos de lo que cuesta equivocarte otra vez.
Una sesión, no un paquete de 10. Sales sabiendo qué hacer.
Es el precio de los primeros. Cuando suba, que subirá, no me pidas este.
Uno que te dice lo que ve, no lo que quieres oír. Tú te ahorras seguir dándole vueltas.
Mejor. Escríbelo como te salga de ahí abajo. Ordenarlo es mi trabajo.
Sí. Nadie más lo lee, y la transcripción es tuya.
Para una pregunta, sí. Si luego quieres ir más lejos, lo hablamos.
Sí. Ahí arriba tienes dos ejemplos, la clínica y José. Los dos vinieron por su negocio.
Bien hecho, y sigue yendo, que esto no la sustituye.
Lo tuyo no es complicado. Está mal planteado. Y bien planteado, la salida suele ser más simple de lo que crees.
Buena señal. Lo que escuece cura, como el agua del mar en una herida.
Mi trabajo es que no me necesites.
Quiero contarte mi caso Lo leo yo y te contesto en 24 horas.Todo tiene solución en esta vida.